Zeta Bosio

Zeta Bosio: “Teníamos un plan para la vuelta de Soda Stereo”

Hablar con Zeta Bosio es hablar con un pedazo, y grande, de la historia del rock. Lo bueno es que el ex bajista de Soda Stereo se vuelve a convertir en presente y nuevamente arma su set de bajo para mostrar lo mejor que sabe hacer. En este caso otra vez vuelve a la formación de trío y se sumó a La Ley tras la invitación de Beto Cuevas. Escenario charló con el artista que contó sobre esta nueva etapa que lo tiene como protagonista nuevamente en los escenarios, su vida después de la separación de Soda Stereo y una vuelta trunca tras la tragedia que vive Gustavo Cerati.

• Un 2014 que arrancó con varias noticias para vos pero, fundamentalmente, un año que tiene la particularidad de tener a Zeta nuevamente arriba del escenario tocando el bajo, en este caso junto a los chilenos de La Ley.

– Sí, es así. Creo que surgió un poco de la necesidad de compartir nuevamente esa adrenalina que da estar arriba del escenario tocando en vivo junto a una banda. Es una sensación hermosa para mí y la última vez que lo había vivido tan intensamente fue en River con Soda Stereo. Estar arriba de escena con los parlantes a pleno y atrás mío los equipos de bajo es algo que me da mucha energía y hacía mucho tiempo que no lo disfrutaba. La idea surgió el año pasado y no dudé en hacerlo. Yo dejé de tocar después de la despedida de Soda en River y eso tenía que ver con que no encontraba algo que me llene específicamente o que cierre con lo que quería tocar en ese momento. Entonces, empecé a girar como DJ unos cuantos años y el año pasado empecé a sentir esa sensación de ausencia y tenía que ver con tocar el bajo con alguna banda. Creo que el quiebre fue en Medellín, Colombia, cuando en una presentación junto a Paul Oakenfold toqué el bajo arriba de unas pistas y las ganas vinieron con todo. Si bien siempre toco en casa o en ensayos con otras bandas, sentí esa necesidad de estar nuevamente adelante de las “heladeras” Ampeg y tocar. Necesitaba sentir que me vibre el cuerpo (risas).

• ¿Y cómo fue que se dio la comunión con La Ley?

– Tuve varias propuestas para tocar pero era como que ninguna me cerraba o no colmaban mis ganas como para agarrar de nuevo el instrumento. Ahí fue cuando me entero que Beto Cuevas estaba juntando a La Ley tras 10 años y recibo la invitación para tocar. Todo fue muy rápido y sin darme cuenta ya estábamos ensayando.

• Si escuchamos La Ley se notan claramente las influencias bien marcadas de Soda Stereo… Supongo que no hubo complicaciones a la hora de acomodarse con los bajos…

– No para nada. Igual es como que yo tengo mi sonido propio de bajo y éste mismo se fue aggiornando en algunos casos y en otros no y esa mixtura hizo una fusión interesante que en La Ley suena bárbaro. Es como que le pego a la cuerda y suena como me lo imaginé o como quería que suene y eso es un gran paso para avanzar rápido. Están muy conformes con el sonido. Le da un poder genial y más aún en una formación de trío a la cual estamos todos acostumbrados. Creo que esa formación ya de por sí tiene un peso propio. Con respecto a las nuevas composiciones, seguramente tendrán una impronta más marcada de esta nueva formación. Igual, las canciones que estamos tocando son de diferentes discos que a la vez fueron grabadas con diferentes bajistas. Trato de interpretar a mi manera y buscar cómo acoplar mi sonido a esos temas. Igual estoy muy conforme y el resto de la banda también.

• Imagino que al tenerlo a Zeta en el bajo no hay que pedir mucho, las cosas salen solas.

– Nos llevamos bien a nivel musical y eso es lo primordial. Lo demás fluye solo. Está bueno la selección de temas que hicieron y vamos por buen camino. Igual es todo un proceso y a la vez todo es muy volátil. Yo lo veía con Soda a esto. Si bien salíamos a tocar lo más parecido posible a lo que grabamos en un disco, después de 30 o 40 shows las canciones van cambiando y van tomando vida solas. Empezás siendo algo y al final de una gira sos una cosa completamente diferente. Eso es lo bueno de la música. Es impredecible. En estudio es todo una cosa y en vivo es otra.

• Este año se cumplen 30 años de la salida del primer disco de Soda. Y la música y la manera de ejecutarla y grabarla fue cambiando considerablemente. Hoy estás nuevamente en una etapa compositiva y pisando nuevamente los escenarios como bajista de una banda. ¿Qué cosas cambiaron en la manera de grabar y tocar en vivo con el paso de los años?

– Yo creo que hoy en día hay más recursos para todo. Obviamente pueden ser bien o mal utilizados. Lo que sí es seguro que todo es mucho más espontáneo. Hoy en día uno puede grabar una línea de bajo en un celular en una noche y esa misma línea con ese sonido en alta definición puede ir tranquilamente a un disco. Antes era muy diferente. Uno se preparaba para ir al estudio como para presentar una obra en un teatro. Todo era muy guionado porque el tiempo era caro en un estudio y se sistematizaba todo lo más posible. Hoy en un home studio cada uno en su casa puede grabar su parte y después mezclarlo en un estudio o no… Se puede mezclar en otra casa (risas). Es todo muy volátil y práctico. Antes se programaba todo y era casi guionado cada paso de grabación. Lo que entraba, entraba y lo que no ya fue. En nuestro caso (habla de Soda Stereo), la diferencia de este paso que vos decís fue bien marcada. Cuando tuvimos nuestro estudio propio grabamos Dynamo o Sueño Stereo y claramente son discos muchos más experimentales. Y esto tenía que ver con que teníamos más tiempo para desarrollar los temas y volar un poco más. A lo mejor los terminábamos en otro lado pero la producción musical era ahí en casa. Hoy en día cualquier banda tiene esa posibilidad y sin dudas todo se les hace más fácil. Hoy podés grabar en dos horas en una computadora un disco con sonido en alta definición. Igual es bueno destacar que siguen existiendo los métodos analógicos y siempre dan muy buenos resultados. La personalidad de los sonidos es diferente.

• Igual hay una vuelta a lo analógico o a grabar las bandas como un todo tocando todos a la vez…

– Sí, se está rescatando un poco eso. Es importante porque es rescatar el momento máximo del grupo que es cuando tocan todos juntos y ahí muestran todo su potencial. Era todo como un nacimiento, en el momento que la banda toca para grabar es el parto donde comienza la vida de esas canciones.

• Estás por sacar un libro con tus memorias. ¿Lo vas a editar este año?

– Era la idea (piensa). Pero me parece que no saldrá en 2014. Todo esto seguramente demora un poco la salida pero sí estamos trabajando junto a una editorial para hacer un libro.

• Siempre estuviste conectado con el arte en diferentes ramas. Hiciste televisión, estuviste como productor de grandes bandas unders que descubrieron el éxito y sos DJ. Pero volviendo a tu instrumento y tu pasión, ¿por qué demoraste tanto en volver a subir a un escenario como bajista de una banda de rock?

– Necesitaba motivación. Como artista me gusta sorprender. No me voy a conformar con subir y tocar y lo que es obvio siempre trato de evitarlo. Después de Soda es complicado encontrar nuevos caminos motivadores. Como no los encontraba, me quise meter en otras cosas y desarrollar otras ramas artísticas de mi vida que en algún momento, cuando se terminó Soda, necesitaba un cambio porque estaba bastante saturado. Necesitaba otros procesos ya que el nuestro estaba desgastado y más aún nuestra relación. Por eso empecé a buscar otras cosas que me den alegría, fuerzas y ganas de seguir en el arte para seguir nutriéndome en el arte. Por otro lado, empecé a volcar lo que aprendí y de esta manera a ayudar a otras bandas en la discográfica Sony donde conocí aún más la industria desde adentro y a muchos artistas. Fue bueno conocer otras bandas ya que Soda era como un colectivo artístico en el cual estábamos un poco aislado de todo lo que pasaba a nuestro alrededor. Socialmente empecé a tener más contacto con otras bandas y fue así que fundé Proyecto Under, que era un sitio donde se le daba empuje a bandas mediante una “red social”. Esto lo hacíamos en el 2001. Creo que nos adelantamos al tiempo y en esos momentos teníamos más de 5.000 bandas conectadas entre sí mediante sus páginas. Fue una locura y fue hermoso. Era lo que me motivaba en ese momento y siempre actúo por motivación. Es lo que me mantiene vivo.

• Recién hablabas de motivación. ¿Qué fue lo que faltó para una vuelta de Soda?

– Tiempo y no ayudó la desgracia. Lo que le pasó a Gustavo nos descolocó a todos. Teníamos un plan para una vuelta de Soda. Y era seguir adelante con la idea de tocar juntos. Después de lo de River, pegamos muy buena química entre nosotros y sentíamos que estábamos con posibilidades de hacer nuevamente cosas grandes. Estábamos tomándonos un tiempo cada uno para pensarlo bien y ver para qué lado arrancábamos pero era la idea que teníamos. Después pasa lo de Gustavo y todo se desmorona de nuevo y quedamos muy dolidos y todo se transformó de nuevo en nada. Todo esto creo que también fue lo que me hizo decidir en volver a los escenarios. Fue como un llamado de atención muy grande donde me plantee que no iba a dejar de hacer las cosas que me hacen bien o que me dan placer. En este caso en un formato de banda, acompañado junto a otras personas. Igual me hice rogar un poco… Es importante sino no te valoran (risas).

/ Diario Uno /

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Sobre el autor

Allan Kelly Márquez

Nacido en Montevideo, Uruguay, lleva adelante EnRemolinos desde el 30 de Octubre de 2009. Admirador de Soda Stereo, se transformó en coleccionista. Colabora con material de su archivo para el especial Soda Stereo +INFO (2007), y los libros Cerati, la biografía (2015) y Yo conozco ese lugar (2016).

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